-¿Dónde naciste?
Fíjate que curioso que yo nací justo a cincuenta metros de donde vivo actualmente en el centro, había una residencia allí, ahora vivo en la calle Jesús del Gran Poder, pero toda mi familia es del Cerro del Águila, de hecho me hicieron pregonera de las fiestas del Cerro del Águila, porque a raíz de nombrarme pregonera del Moscatel en Chipiona, me hizo una entrevista Paco Correal preciosa, hablando de mi pregón ,y el título era del Cerro del Águila al Moscatel de Chipiona y entonces Paquili, que es del Cerro, cuando vio la entrevista me llamó inmediatamente y me dijo,” Marina si has sido pregonera de Chipiona como no vas a ser pregonera de tu barrio”.
-¿Cómo ha cambiado la manera de comunicar de Marina Bernal en estos treinta años de profesión?
Yo nunca había presentado, había ejercido el periodismo desde el anonimato y de hecho llevo treinta años de periodista y cuando empezaba a estar, digamos visible, han sido los últimos diez años, porque consideraba incompatible con mi profesión el dar la cara, lo importante es la información, lo que cuentas, de hecho he trabajado muchísimos años en una agencia y ni firmaba mis entrevistas, ni ponía mis fotos, siempre con el nombre de la agencia. Entonces eso de ponerte tu delante de la gente, decía esto no forma parte de mi trabajo, ya con el tiempo he ido entendiendo como es la comunicación, la comunicación ha ido cambiando, ahora si no estás en las redes sociales no existes y si no sabes manejarlas, tu trabajo pasa desapercibido, y todo lo que no se cuenta y no se fotografía es como si no existiera. Entonces, ese proceso de asimilar, que también tú formas parte de la información en ese sentido, y sobre todo cuando trabajas en televisión, me costó muchísimo, ya una vez que lo asimilé, no me da ningún pudor de nada que tenga que ver con mi trabajo lógicamente, porque yo utilizo la comunicación para hablar de mi trabajo no de mi vida personal ni de intimidades, porque al igual que siempre he desarrollado mi trabajo en un terreno complicado que es hacer entrevistas de personajes muy conocidos y famosos donde también tienes que ir con mucho tacto porque entras de alguna manera en su intimidad, en sus sentimientos, en sus emociones, tienes que respetar primero los límites que por supuesto marca la ley, porque todo el mundo tiene derecho, por muy público que sea la persona, a su intimidad y a su imagen, y segundo tienes que ser muy respetuoso cuando te mueves en ese terreno, conseguir ese equilibrio es complicado, tienes que tener mucho tacto, y cuando trabajas en televisión mucho mas, porque en este medio, los últimos años se ha desarrollado otro tipo de comunicación, que a mi entender no tiene nada que ver con el periodismo, más basada en lo que es el show, soy informadora siempre, esté donde esté.
Entender en cierto modo que tu también eres protagonista o que tu imagen cuenta, me costó muchísimo asumirlo, entenderlo y empezar a utilizarlo, ahora soy consciente de que la gente no solo quiere saber lo que le estás contando, si no quiere saber quién se lo cuenta y quién eres tú y tu credibilidad y creo que he construido mi profesionalidad y credibilidad en todos esos treinta años de trabajo, el ser yo ahora la que da la cara o utilizar mi imagen también para comunicar, he llegado a entenderlo, pero para mí ha sido un proceso complicado.
-Tu barrio, El Cerro del Águila y el pregón.
Di el pregón del Cerro del Águila y curiosamente en aquel acto estaba de Alcalde Alfredo Sánchez Monteseirin que me presentó a Raquel Revuelta con la que tengo una relación profesional y personal de muchos años, y la de vueltas que da la vida, yo que siempre he sido la que la he entrevistado a ella , fue ella la que me presentó en mi barrio.
La historia del Cerro del águila está ligada a mi historia personal y a mi familia, somos 5 generaciones de la misma familia que estamos vinculadas a este barrio, mi bisabuelo fue el primero en llegar al barrio cuando se estaba formando, mis abuelos se instalaron allí y mis padres se conocieron en el Cerro. Yo viví y crecí allí y mis tíos siguen viviendo allí, mis primas, y la quinta generación de la familia, mis sobrinos también, entonces fue un proceso muy bonito, que a través de mi profesión de comunicadora vuelvo a mi barrio para pregonarlo.
-Presentadora de eventos públicos, e implicada siempre en causas solidarias.
Si, a raíz de eso empiezo a presentar también actos públicos, fue todo casualmente, como por ejemplo, mi amiga Mercedes Vázquez, me mete en el lío de ser la presentadora de las Galas de Pequeño Deseo, a mis amigos no puedo decirles que no, y más cuando veo cual es la labor que se hace, me lo planteo como si desde mi profesión estoy añadiendo ese granito de arena o intentando ayudar a la gente a través de tu trabajo. Todos tenemos una responsabilidad social de colaborar para mejorar.
Lo último que he hecho ha sido de Acant, asociación de centros católicos que se encargan de buscar familias de acogida para menores tutelados, que lo presentamos esta semana en Abades Triana, con la presencia de la consejera de igualdad, un programa nuevo que se llama se busca para buscarle a los menores un hogar para pasar vacaciones, fines de semana y buscar familias que puedan acoger a esos menores, la campaña se llama “ se busca y se ofrece recompensa” y la recompensa es emocional, tanto de un lado como por otro se recibe. También estuve presentando el 20 aniversario de esta asociación, conozco a los educadores sociales, conozco a muchas de las organizaciones católicas que colaboran como las hijas de la caridad con las que también he colaborado.
He hecho muchas presentaciones y cada vez que me llaman para un acto que tiene repercusión y mi trabajo puede servir para ello digo que sí, como la Fundación Sandra Ibarra con la que he colaborado muchísimos años, la asociación del cáncer también, le presenté su Gala anual.
Me implico porque me parece que es mi obligación y me quedo enganchada de esos proyectos de ayudar a los demás y sobre todo lo que tiene que ver con la infancia, me siento agradecida, es una forma de aprender, me están permitiendo conocer desde dentro la realidad, otros problemas, y los problemas reales de la gente. Vivimos en una sociedad donde hay mucha crispación, mucha frustración, y sobre todo mucha desinformación o saturación de información que te produce el estar desinformada, tienes que tener criterio para saber elegir. En un momento dado todo el mundo está descontento con alguna parcela de su vida y no es capaz de tener el criterio de valorar tu situación, el intentar cambiar las cosas, y sobre todo el principal hándicap, son las prisas, la inmediatez del todo ya, todo requiere un proyecto, un trayecto, y un esfuerzo, sin esfuerzo no consigues nada, y la gente nos volvemos muy individualista y tenemos que mirar la globalidad, a ti te interesa esto, ¿Pero y a la persona de al lado? Si mejoramos la sociedad y lo que nos rodea directamente todo va a mejorarnos también.

-¿Por Qué ese amor por Chipiona?
Cuando empiezo a trabajar profesionalmente con dieciocho años, mis primeros veraneos son en Rota, a partir de los dieciocho años años empiezo a trabajar en Chipiona porque me encargo de hacer crónicas para los periódicos, ABC, El Correo de Andalucía como enviada especial, radio sevilla, la cadena Ser, entraba dando crónicas desde Chipiona y además, como allí estaba Rocío Jurado, las carreras de caballo de Sanlúcar de Barrameda, las regatas del Puerto de Santa María, empiezo a trabajar y me establezco allí, con los años adquiero una vivienda en Chipiona y ya paso la mitad del año prácticamente en Chipiona teletrabajando y la otra en Sevilla, a raíz de mi trabajo como periodista en Chipiona desde la misma localidad me van llamando y me voy integrando en la vida de Chipiona, que es una localidad turística pero que no ha perdido su esencia de pueblo y es lo que me encanta, su economía del día a día, los pescadores, las charlas con los agricultores, y con el tiempo me nombraron la primera mujer pregonera del moscatel, el año pasado di el pregón de Navidad que se hizo por primera vez en el Santuario de Regla, este año presento a Isabel Fayos que es la pregonera de la edición de este año, he sido madrina de las playas de Chipiona, la mitad de mi vida en el año transcurre allí, indirectamente después con los años publiqué un libro de Rocío Jurado y otro sobre Chipiona, de imágenes sobre Chipiona. La presentación de este último libro que presenté en el Ateneo «Presentación «Anónimos Infinitos III» lo presenté en agosto en Chipiona, luego lo presenté en la feria del libro de Jerez, la portada es la playa de Chipiona.
-¿Qué opinas del periodismo de hoy?
Desde que empecé a estudiar periodismo con dieciocho años ya era una profesión que estaba en una situación muy complicada y que económicamente era inestable, eso no ha cambiado, es una profesión con mucha precariedad laboral, las personas que van conociendo el oficio van saliendo de la profesión, las empresas empiezan a prescindir de ellos cuando llevan muchos años, siendo el valor de un periodista su experiencia, sus contactos y conocimientos, y eso solo lo puedes adquirir con el tiempo, esa precariedad laboral perjudica a nuestra profesión, los grandes maestros del periodismo que han sido capaces de transmitir esos conocimientos cada vez son menos, entonces,¿ De quien vamos a aprender?, hay mucha gente joven, con mucha ilusión y ganas, pero el conocimiento, la sabiduría y la experiencia te la dan los años, eso es un gran hándicap para nuestra profesión. Las empresas no tienen visión a largo plazo, tu puedes poner en marcha un periódico, una televisión, pero mantener una calidad es muy complicado, hay que ofrecer siempre buenas condiciones laborales para que puedas ofrecer la mejor información, la mejor fotografía, para mantener una independencia que te permita ofrecer y contar las noticias como son.
-El nombre de Miguel Gallardo, ¿Qué significa para ti?
Fue mi primer maestro en el mundo del periodismo, es una persona muy conocida en el mundo del periodismo deportivo, también en el periodismo local y a nivel nacional, ha sido mi maestro y mi referente profesional y personal. Es una persona con una inteligencia y una bondad inigualables, con una gran capacidad para resolver y para ayudar a los demás sorprendente, esa inteligencia suya la pone a disposición de las personas, de hacer, de crear, aunque ha encontrado en el periodismo su vocación, hubiera triunfado en cualquier faceta. El nace con una serie de cualidades innatas que le hacen destacar por encima de los demás, a lo largo de su vida se ha preocupado de crecer, de trabajar, de la cultura del esfuerzo, y sus cualidades ponerlas al servicio de los demás.
-Has trabajado con los grandes de la comunicación, tanto sevillanos como a nivel Nacional, ¿Te quedarías de por vida con alguno de estos?
Con todo el mundo, todos enseñan, hay un dicho en mi profesión que dice que es imposible ser buen profesional si no eres una buena persona. Tienes que tener esa empatía y esos valores iniciales para poder conectar con la gente y para transmitir las cosas tal cual son, y tu ética profesional, si te falla los valores humanos, no puedes llegar a ser un buen profesional.
He tenido la gran suerte de trabajar con muy buenos profesionales de la comunicación, alguno de ellos ya no están, Tico Medina, Jesús Quintero, M.ª Teresa Campos, con Javier de Montini he tenido una buena relación personal aunque nunca hemos llegado a trabajar juntos, con Javier Osborne que ha sido uno de los mejores periodistas del corazón de este país, ya está retirado, ha sido muchísimos años subdirector de la revista Hola. He aprendido de las personas que realmente se han forjado en el periodismo.
En televisión también he tenido la suerte de trabajar con grandes como Juan Imedio, que fué la primera persona con la que hice pantalla en televisión, me hacía sufrir mucho, porque es el rey de la improvisación, y cuando estás empezando y no dominas un medio, lo pasas fatal, entonces Juan tiene la habilidad de llevarte a los límites, pero nunca dejarte caer, si no que aprendes a marchas forzadas, yo aprendí muchísimo.
-¿Prensa, radio o televisión?
Radio, siempre la radio, con la radio de Jesús Vigorra, con Mayte Chacón grandísimos compañeros, empecé con Pedro Preciados, Marisa Carrillo, la radio porque técnicamente es la más fácil de hacer porque incluso con un teléfono puedes conectar desde cualquier punto y ofrecer una crónica en directo, está viva, es inmediata, pero no descarto ningún medio, me gusta todo, me gusta escribir, de hecho yo escribo y mis libros salen en mis ratos libres, escribo porque me gusta, porque es una necesidad que tengo, la televisión que era el medio que menos me gustaba, ya me gusta también, porque he perdido ese pudor de ponerte delante de una cámara que todo el mundo tenemos al principio, no me siento incómoda ni en un plató, ni en ninguna situación ni ante ninguna persona, he perdido el pudor pero nunca el respeto, porque no hay que olvidar que estás hablando para la gente, ya hasta me siento cómoda y eso se nota, por eso me siguen llamando y por eso el trabajo llega más, es casi imposible que una misma persona pueda tener todos los registros, Jesús Quintero lo consiguió, es la única estrella de la comunicación que ha triunfado en la radio y en la televisión, la mayoría de las personas que han pasado de la radio a la televisión no han tenido ese éxito, y Jesús Quintero sí.

-¿ Las redes sociales son para ti un trabajo, o simplemente es una necesidad?
Las redes sociales son una buena forma de comunicarnos siempre que sepamos lo que estamos haciendo y las herramientas que tenemos entre las manos. Me preocupa el uso que los jóvenes, adolescentes, e incluso con edades cada vez más inferiores, hacen de las redes sociales, porque no son conscientes ni de la repercusión, ni del uso, ni de la forma de utilizarla. Ha sido un boom muy reciente, todavía la gente no sabe expresarse y las redes sociales tampoco sustituyen un contacto directo, está muy bien para cuando el contacto no puede ser directo, para cuando hay distancia física, para aprender, para seguir informándonos y para seguir formándonos, pero hay que tener criterio sabiendo a dónde recurre, no todas las fuentes son fiables, saber seleccionar qué es lo importante de lo que no lo es, sobre todo hay que mantener los valores fundamentales del periodismo.
-¿Estás de acuerdo con la censura?
Jamás, la censura es abrir una puerta pequeña, o una rendija a la posterior censura, osea esa ya es incontrolable, estoy de acuerdo con la educación y la formación siempre constante y continua, saber que existe una ley que protege la intimidad de las personas, saber que si vulneras esas leyes estás cometiendo un delito, saber que la formación y la educación es la llave para conseguir cualquier cosa en la vida, para mí nunca la censura. Hay un código moral, pero primero tenemos que tener el marco legal. La moral es cuestionable, pero el código legal es incuestionable, es deontología profesional.
-¿Queda mucho de aquella chiquilla que salió de la Complutense de Madrid?
Queda todo, me ilusiono con todo, nunca he perdido la ilusión, al revés, cada vez me sorprende más, me encanta la comunicación y sobre todo conocer a las personas, y por eso disfruto tanto de mi trabajo, es como una sorpresa cada día y es diferente cada día, no tengo días normalizados, algunos intensos, nunca se donde empiezo ni donde acabo, desde pequeña quería que mi vida fuera una aventura diaria, no soportaría un trabajo con un horario, con días concretos sabiendo lo que voy a hacer en cada momento, o creyendo que se lo que voy a hacer. He encontrado el trabajo para el que nací. Mi primera pregunta en la vida fue el por qué, mi familia me llamaban la niña de los porqué, esa ilusión de porqué pasan las cosas, eso no lo pierdo, esa es la pasión por la vida, lo que te mueve en todo.

-¿Algún defecto confesable?
Muchos, la impulsividad, ya estoy aprendiendo a controlarla con los años, soy muy de impulsos, muy de sentimientos, de mostrarme como soy, tienes que aprender a veces a replegarte, tener mucha paciencia, saber esperar el momento oportuno, y cuando tienes un carácter que es visceral y apasionado, hay que buscar el equilibrio. Mi vida es la búsqueda de ese equilibrio.
Soy muy cabezota, no cejo en el empeño como tenga algo en la cabeza.
Soy muy independiente y al mismo tiempo muy familiar, necesito mucho del arropo de mi familia y amigos.
Es una ventaja que con los años estoy aprendiendo a conocerme. Cuando te conoces, tus propios defectos lo intentas superar y convertir en cosas positivas.
No obedezco las órdenes, soy anti imposiciones, me rebelo aunque sea algo beneficioso para mí. Todo tiene que hacerse desde tu propia voluntad, la única profesión que no podría ser en mi vida es la de monja porque no podría llevar a cabo el voto de la obediencia. Siempre he sido muy cabezota, aunque en el colegio era más tímida y calladita.
-Entrando en los libros, el de Lola Flores, Rocío Jurado “ Canta Rocío canta” ,¿ Lola Flores o Rocío Jurado?
Conocí más a Rocío Jurado, tengo un cariño especial hacia Rocío por el conocimiento que tuve de ella como mujer que es la intención del libro, reivindicar la figura de la mujer, me pareció fascinante, era luchadora, trabajadora, cariñosa, generosa, entregada a los demás, con una inteligencia natural increíble, sin ninguna formación, se podía llegar a rodear y tratar con presidentes del gobierno, empresarios….
Por Lola siento un cariño especial, la conocí, también a sus hijas, a sus nietas, ella me produce muchísima ternura, entiendo que en la época en la que vive, cumple el centenario de su nacimiento en 2023, época del hambre, de una guerra civil, muy complicada, ella con orígenes muy humildes, y con todo lo malo que vivió en su vida, siempre estaba vacía de resentimiento, es un ejemplo, porque todas las cosas que le tocó sufrir no lo convirtió nunca en rencor ni en soberbia, al revés, eso la convierte en más humana, más sensible y más empática. Una mujer con mucha sabiduría de la vida, por eso llegaba a la gente.

-De Raphael que también has escrito, ¿Te quedarías con Raphael o Rafael?
Con Rafael, es un gran desconocido, ha creado un artista, Raphael, pero la persona, el Rafael de puertas para dentro, no tiene nada que ver con el artista, exhibicioncita, que te está retando desde un escenario, es tímido, nunca canta fuera de un escenario, está muy volcado en su familia y también muy protector de su intimidad, mantener ese equilibrio, siendo una estrella, una figura, y sesenta años después grabar un disco con Pablo López como compositor, reciclándose constantemente, siempre trabajando con los mejores compositores, con los jóvenes, tener esa capacidad de conservar la ilusión sesenta años después, seguir aprendiendo. Cómo artista es único e increíble, pero me hace gracia el equilibrio y la dicotomía y como ha sabido mantener su pareja, de las más bonitas y sólidas del panorama artístico, tiene una relación estupenda con sus hijos, el respeto que le tienen y con el cariño que hablan de él, el amor hacia su profesión, muchos artistas que se mueven en esos niveles tienen que renunciar a alguna parcela de su vida personal, y el ha conseguido ese equilibrio.
-¿Algún otro artista con el que hayas tenido amistad personal?
Amistad personal no he mantenido nunca directamente, porque actúo como periodista, con algunos he mantenido vínculos más estrechos, una persona a la que admiro enormemente es Joan Manuel Serrat, le pedí el prólogo para el libro de Raphael, lo había entrevistado en alguna ocasión y contacté con él, nos mensajeamos a través de mails. Tengo una anécdota muy simpática con él, me dijo que me haría el prólogo del libro y por mail le envié mi teléfono para que me llamara cuando pudiese y poder hacerle la entrevista, como me llamó desde un teléfono desconocido no lo atendí, hasta que me dijo que estaba intentando localizarme y le era imposible, y ya le dije que sería la única periodista en pasar a la historia que no le cogía el teléfono a un artista como Serrat, el insistió para hablar de un compañero, ni siquiera para hablar de él….. Demuestra que los grandes artistas son grandes porque son personas excepcionales.
Amistad personal tengo mucha también con M.ª José Santiago, que tiene un espectáculo maravilloso de flamenco, una zambomba de Jerez. Es una mujer a la que he seguido durante muchos años, ha colaborado conmigo en presentaciones, hicimos la presentación en Jerez de Lola y Raphael, la entrevisté para el libro de Lola Flores.
También tengo mucha amistad con Pastora Soler que también colaboró conmigo en el libro de Raphael. La conozco desde pequeña, he visto su crecimiento, su evolución personal, le tengo mucho cariño.
Con Raquel Revuelta también he trabajado mucho, tengo una gran amistad personal.
-¿Algún anónimo que puedas sacar a la luz?
Lo de los anónimos es una carambola en mi vida, nunca digo que no a nada y todo lo aprovecho, siempre me ha gustado escribir en redes sociales. Empiezo a escribir cuando en un momento de mi vida y por la enfermedad de mi madre, tengo más tiempo de estar en casa acompañándola, era como una válvula de escape, como estoy siempre en la calle, estoy conociendo historias en positivo siempre de personas desconocidas pero me parecían historias que tenía que contar porque lo bueno si lo cuentas, tiene la capacidad de contagiar.
A raíz de eso, empiezo a escribir, son varios años, y una vez que fallece mi madre tomé el hábito de escribir y fui creando sin querer una comunidad de gente a la que le gustaban mis relatos, porque me contaban, se sentían identificados, y recibo de regalo de reyes en el 2019 un libro con la recopilación de los relatos que había escrito. En mi familia pensaban que de mayor iba a ser escritora porque escribía cuentos, me gustaba mucho la comunicación y al recibir ese libro se cumplió como un sueño, también de mis padres, porque pensaban que el mundo del periodismo no era para mí , preferían que me hubiese dedicado a la enseñanza como ellos, emocionalmente fue un viaje al pasado. Yo entrego ese libro a mi familia como regalo de reyes, se emocionaron todos, se materializó un sueño. A raíz de ahí empiezo otra faceta en mi vida, la editorial, después llegaría Canta Rocío Canta, soy Raphaelista por el sesenta aniversario artístico de Raphael, pero contando su perfil a través de su gente y de su público, después llega el” II anónimos infinitos”, después llega “Chipiona un paraíso cercano”, que es como una guía turística sobre Chipiona, y este último anónimos infinitos III que es la continuidad de seguir escribiendo por afición personal y por el componente emocional.
-¿Que han aportado a tu vida los “Anónimos Infinitos”?
Han existido muchas cosas bonitas en estos tres libros, a través de ellos, como conozco a mucha gente del sector de la educación, me han llamado de distintos colegios para presentar el libro a niños pequeños, explicándoles cómo se escribe, mi forma de entender la escritura, como he llegado hasta ahí, he dado charlas en Torreblanca en un instituto, en las Irlandesas de Castilleja de la Cuesta, en la Puebla del Río en el Instituto Antonio Cuevas, mis libros están en las bibliotecas de los colegios, y es muy ilusionante por eso, el deseo de mis padres era que fuera profesora, y elegí otro camino, pero la vida me ha llevado a las aulas de los colegios a través de mi deseo que era la comunicación.
Un sacerdote franciscano, el Padre Abel me dijo este verano que utilizaba frases de mis libros para las homilías porque decía que contenían mucho amor, mucha esperanza y había frases muy contundentes que resultaban más fáciles para la comunicación con las personas.
Los anónimos son escritos en positivo, hay gente que se ha sentido identificada, e incluso lo han interpretado de otra manera diferente. En la vida tienes siempre que destacar lo importante y lo positivo, intento reflejar esto a través de mis escritos.
Un amigo que da clases en una escuela de idiomas, me comentó que lo ha usado como manual para aprender español, ya que el lenguaje es muy asequible, muy sencillo.
Mis libros me han regalado llegar a los colegios, a los institutos, a las escuelas para que la gente aprenda el idioma a través de mis palabras, e incluso llegar hasta una Iglesia para que la gente siga teniendo fé y esperanza a través de mis palabras.
También voy creando lazos de amistad con personas que no conozco de nada, porque cuento un hecho, pero intento no identificar a la persona, algunas veces tengo que camuflar para que algunas personas no se sientan identificadas.
En el último anónimos infinitos hay una primera parte que son historias sin nombre, hay otra parte que escribo en primera persona, y otra tercera parte donde identifico a los anónimos con nombre y apellidos, por ejemplo están Ken y Jorge Cadaval, la actriz Paz de Alarcón, una cantante Gracia Rodriguez, a la que descubrí cantando en la Plaza Nueva un día de verano la canción de los secretos, “Pero a tu lado” , me conmovió mucho a través de su música.
-¿El próximo libro?
Los Anónimos Infinitos, ¡son infinitos! jajaja. Yo no dejo de escribir, para mí escribir es una necesidad, es una manera de expresarme fundamental, escribo igual que respiro, no entiendo la vida sin escribir, incentivo a todo el mundo a hacerlo, escribir y leer son las dos herramientas fundamentales para pensar, igual que la música que también es fundamental en la vida, condiciones vitales de calidad.
-¿ Algún sueño te queda?
No soy ambiciosa, espero poder continuar viviendo de mi trabajo a pesar de las circunstancias complicadas, poder desarrollar mi profesión como yo la entiendo, que es también una forma de ayudar a las personas. No tengo ninguna aspiración, por eso soy tan feliz. Me quedo siempre con lo positivo de todo. Lo más importante en la vida es la salud.

-¿ Un final feliz de tu vida como si fuera un libro?
Las cosas hay que hacerlas y practicarlas siempre en vida, el final feliz es que lo que haya hecho le haya servido a alguien y haya podido ayudar a personas a ser felices también. Mis padres han sido un ejemplo vital para mí, a los dos está dedicado mi primer libro y aparecen en la contraportada. Mi padre era profesor en el instituto de Tablada, Vara del Rey, y un exalumno suyo me comentaba que a día de hoy compañeros suyos decían que conocer a mi padre les cambió la vida. De hecho alguno ha llegado a decir que mi padre le salvó la vida, porque en un momento vital de su vida le inculcó una serie de valores, los motivó, les hizo descubrir el mundo del deporte, marcó la vida para bien de muchas personas, y es maravilloso que lo sigan teniendo como referente en sus vidas.
He tenido la vida que he querido tener, he sido una persona muy afortunada, con una familia maravillosa, una infancia feliz. Al final de mi vida lo que deseo es que ella haya servido para ayudar a otras personas.
Marina Bernal, periodista, escritora, fotógrafa, presentadora de televisión.
